sábado, 11 de abril de 2020

No se nace profesor


Uno de mis primeros recuerdos en la vida me lleva a estar sentado en una silla de la escuela en algun año de la primaria mirando a mi profesora de historia con ojos de profunda admiración y pensando :

"¿Cómo sabe ella tanto?¿Cómo guarda tanto conocimiento dentro de si?".  

Una respuesta vino a mi cabeza: nació profesora, es un don.

Tomado por esta admiración surgió en mí una idea: "Quiero ser profesor, quiero estar allí, donde está mi profesora", sin embargo, al mismo tiempo surgió otra idea: "no podrías hacerlo, eres tímido, ¿cómo vas a pararte delante de todos? Además no tienes el don, no naciste profesor". 

Muchos años después, en mi primero semestre de la universidad, tuve la agradable experiencia de participar en un curso de extensión titulado con el mismo nombre de este blog que ahora ustedes están leyendo: No se nace profesor. Entré en este curso por pura curiosidad y en el fondo incredulidad:  ¿ Cómo no puedes nacer profesor? Es obvio que sí se nace profesor.".  En este curso mucho se discutió sobre pedagogías y técnicas. Participé en todo, finalicé el curso, pero confieso que me fui con la misma idea con la que entré: para ser maestro es necesario tener el don. 

Como dice un viejo dicho de mi madre "el mundo da vueltas". Hoy , después de más de 20 años desde aquel pensamiento sentado en la silla de la escuela, me encuentro viviendo esta experiencia mágica de ser profesor. Ya han pasado 9 años recorriendo este largo caminho de conocimiento. 

Hoy nace un proyecto que ya hacía un tiempo quería ponerlo en práctica: un espacio para compartir ideas, pensamientos, experiencias, sufrimientos, alegrias, todos los sentimientos que nacen y viven en este mundo de sueños y desafios llamado educación.

Finalmente entendí que no nací profesor, me construí profesor y hoy puedo decir con orgullo: mucho gusto, soy profesor.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario